La gallinita colorada y sus pis-pollitos

En un gallinero vivían toda clase de gallinas con sus pollitos, cada familia estaba por separado y cuidaba de forma diferente de sus pequeños, cada quien como estaba acostumbrada, pero ninguna le prestaba mucha atención a los pollitos que corrían, jugaban, hacían lo que querían sin que nadie les diga nada, incluso comían a la hora que les daba hambre solamente y se hacían pis encima sin que nadie vaya a limpiar después lo que hicieron. gall2El gallinero se volvió un lugar muy sucio al poco tiempo de esta convivencia, pero la gallinita colorada era diferente a las demás porque sus pollitos siempre estaban limpios, ellos siempre hacían caso a su madre y además, ellos no se hacían pis en cualquier lugar.

Todas las gallinas del gallinero se pusieron celosas de ver como el espacio en donde vivía esta familia siempre se encontraba limpio, mientras que el de las demás estaba todo sucio y con olor feo, por eso es que enojadas fueron para hablar con la gallina colorada, quien cuidaba muy bien de sus pollitos y de su hogar. Ellas le preguntaron porque eran tan educados sus pollitos y no hacían lo que todos los demás estaban haciendo para que sea tan desordenado el gallinero en general y la gallinita con mucha paciencia les comenzó a explicar lo que ocurría.

galll1Todos los chicos son traviesos y muy pollitos también me trajeron muchos problemas al principio, cuando se hacían pis en cualquier lugar, o bien cuando daba una orden y se hacían los que no escuchaban, pero siempre los traté muy bien y les enseñé que hacerle caso a la madre es una de las cosas más importantes mientras sean pequeños porque de este modo siempre los podría proteger. A su vez, las retó a las demás gallinas porque nunca se pusieron a hablar con sus pollitos, solamente los dejaban que hicieran lo que quieran y así es como ellos iban creciendo sin ningún tipo de orden. Siempre hay que educar a los más pequeños para que crezcan sanos y que puedan ser bien educados para el futuro, eso es lo que debe hacer una madre y estas gallinitas al fin lo entendieron.

Al poco tiempo, el gallinero parecía un lugar completamente diferente porque ya no estaba sucio, los pollitos, cada uno a su tiempo, aprendieron que no debían hacer pis en cualquier lugar y que todo lo que sus madres decían era importante para poder mantener un lugar donde vivir tranquilos y seguro.