El ogro del bosque

En la parte oscura de este bosque, una anciana vivía con sus tres hijos y eran allí felices, entre naturaleza y la comida que el propio ambiente les proveía.

Sin embargo, el invierno se acercaba y el frío no es nada agradable en el sitio, por lo que la anciana decidió ordenar a su hijo mayor que fuera al bosque a buscar un árbol al que le pudiera sacar la leña ideal para poder prender fuego y así evitar que el clima hiciera más daño de lo necesario.

El ogro del bosqueSin embargo, el hijo mayor era un tanto flojo y no quería cumplir con la tarea, asegurando que metidos en la cama podrían evitar el frío y así estar bien. La madre, molesta por la actitud del chico, le hizo énfasis en que no podían pasar la vida echados ante el primer problema, además, era el más grande fuerte de los tres hermanos, por lo que debía velar por ellos.

A regañadientes fue el mayor al bosque, portando el hacha más pequeña para cortar sólo lo suficiente. Al llegar a lo profundo del bosque, decidió cortar un árbol podrido que estaba frente a él y así no tener mucho trabajo.

En ese momento, un enorme y horrible ogro se le acercó y lo amenazó con hacerlo pedazos si cortaba algún árbol.

Asustado, soltó el hacha y se fue corriendo a su casa, donde con miedo aún le contó a su familia lo sucedido. Pero el hermano del medio, armado en valentía lo señalaba por cobarde y tomó el hacha del medio para ir a buscar leña y también al ogro.

Llegó entonces a lo profundo del bosque y encontró un gran árbol, el cual, hacha en mano estaba dispuesto a cortar y comenzó a darle con fuerza. De nuevo apareció el ogro y le amenazó con más fuerza y fiereza, sin embargo el chico no se amilanó y entre tartamudeo y valor le hizo frente, pero el ogro partió varias ramas y el chico corrió despavorido.

El tercer y más pequeño de los hermanos, se llenó de valor y luego de convencer a su madre, tomó el hacha más grande, más que él incluso, y se dispuso a buscar madera.

El ogro del bosqueUbicó el árbol más grande del bosque y al intentar golpearlo, dejó caer el hacho por el peso. Antes de salir de casa, el chico tomó un pedazo de queso duro y lo guardó en el bolsillo, saliendo en silencio ante las burlas de los hermanos.

Y justo en la llegada del ogro, salió el queso a relucir. El chico amenazó al ogro con destruirlo al igual que aquella piedra, que en realidad era el queso. Al hacerlo añicos e incluso salpicar el ojo de aquel gigante, este se asustó y de hecho, picó el árbol y llevó la leña a su casa. Desde ahí, el ogro sirvió a aquella familia gracias a la valentía y decisión del pequeño.