El elefante Bernardo

En la escuela todos conocían muy bien a Bernardo y él se aprovechaba de su reputación para hacer todo lo que quiera, de todas formas nadie le decía nada a un elefante porque era mucho más grande que el resto y hasta un poco de miedo le tenían. berna1Una tarde, en plena clase tomó una piedra y la arrojó hacia un burrito que se llamaba Cándido, cuando esto sucedió mucha sangre comenzó a brotar de su oreja y al mismo tiempo no paraba de llorar el burro. De inmediato vinieron las maestras para poner en su oreja una gran curita, así como también desinfectante por la herida, pero Bernardo se había para entonces escondido y nadie lo culparía de nada, además no paraba de reírse por lo ocurrido.

Un día Bernardo fue al río para tomar agua porque tenía mucha sed, pero allí se encontraba una familia de ciervos que descansaba en las orillas del río. El malo elefante tomó agua con su trompa y la arrojó encima de ellos, luego se echó a reír sin parar y ahí mismo fue que el ciervo pequeño se cayó hacia el río, casi se ahoga si no fuera porque el padre se tiró de inmediato para salvarlo, ya que el pequeño no sabía nadar, como si fuera poco, le dio al ciervo un gran resfriado porque el agua estaba muy fría.

berna2Todo era una burla para Bernardo, pero ser tan grande no es fácil en un lugar donde está lleno de plantas con espinas, por ello es que el elefante se clavó muchas espinas pasando por un estrecho lugar con plantas y luego estaba sufriendo por el dolor, salió disparado para pedir ayuda con este problema, ya que sus patas no le permitirían sacarse las espinas solo. Les pidió ayuda a los ciervos en el río que no lo ayudaron y hasta le dijeron que se fuera del enojo, luego le pidió ayuda a los compañeros de colegio que tampoco lo quisieron ayudar.

Bernardo tuvo la suerte de que durante todo el camino que hizo en busca de ayuda, había un sabio mono que estaba trepando por los árboles para ir a ayudarlo, en el momento donde frenó ya rendido, el mono se paró frente a él. Ayuda le pedía el elefante y de inmediato el mono le dijo que lo ayudaría porque él era bueno con los demás animales, pero que sabía lo malo que había sido Bernardo, por eso le advirtió que solamente lo ayudarían los demás cuando él comience a ser bueno y sobre todo a ayudar, a no burlarse nunca del resto y a no hacer maldades como venía haciendo. Después de este episodio, el mono y el elefante se hicieron íntimos amigos.